
El Club de Oxford
Dueños de una estampa y una fortaleza sónica intervenida por la vertiente del rock inglés de todos los tiempos, los chicos de Oxford, vecinos del otro horizonte, el oriental, vienen promoviendo su urgencia guitarrera desde 2003, cuando se internan por primera vez en salas de ensayo a mixturar incontables horas de escuchar discos ajenos para cranear el propio, que saldría tres años después.
José Luis, su cantante, se juntó con Conga para hablar de su reciente visita por Buenos Aires –la quinta, en la que presentaron su primer y único disco, Menta, producido por Max Capote-, de los gustos y disgustos inspiradores de sus viejas y nuevas canciones, de la escena uruguaya, del retro 90’s en su sonido e imagen y demás verdades de un grupo de rock charrúa, pronto a grabar su próximo LP.
¿Cuáles son sus principales influencias del rock en castellano y del anglosajón?
Son bastantes, van desde The Beatles, Rolling Stones, The Who, Cream, Led Zepellin, Creedence, Bowie, y por qué no, Elvis y Jony Cash. Más de época, nos gustan mucho The Hives, Strokes, The Libertines, Turbonegro, Hellacopters y Mando Diao. Y bueno en castellano, vamos desde un Calamaro, Tanguito, hasta un Eduardo Mateo y Zitarrosa y, por qué no, Babasónicos y Soda, tal vez.
¿Cuál de sus canciones le harían escuchar a quien no los conoce?
Creo que El Túnel, Liberar y Durmiendo la siesta, de nuestro primer disco, y El imperio y Fertilizante del disco que estamos por editar.
¿En qué se inspiran para escribir las letras?
Primero salen las melodías y después las letras, aunque no siempre es el caso, pero las cosas del día a día: la noche, el amor, las pérdidas y lo trivial va todo unido a veces.
La efectividad para sonar ingleses en castellano es la marca registrada con la que se los identifica, ¿les sale naturalmente o piensan cada melodía con el oído puesto en Gran Bretaña?
Al principio nos salían todas las canciones en inglés, pero nos dimos cuenta que se perdía en expresión, tal vez nos resulte más difícil escribir en español -por ahora-, pero vale la pena el resultado final.
El glamour en ustedes pasa por situaciones cotidianas, ¿de qué no hablarían?
Bueno, acá en Uruguay, algunos pasamos medio incómodos por lo que hacíamos fuera de los shows pero, sinceramente, nos importa un rábano.
¿Cuán importante es para ustedes ser reconocidos en Buenos Aires, además del incremento de público?
Mirá, cada vez que venimos -la primera fue 2004, esta es la quinta- nos sentimos como en casa. Se fue arrimando más gente a los shows, sea por curiosidad, la mayoría, o para ver si era verdad lo de nuestros conciertos en vivo, que es el punto más alto de Oxford, según nosotros.
¿Todas las canciones del disco pertenecen al mismo período compositivo?
Del primer disco –Menta- sí, pero de este disco que estamos por entrar a grabar hay canciones de dos años atrás y canciones muy nuevas.
¿En qué circunstancias se gestó el último disco?
Siempre que sacás un disco independiente todo es más difícil, pero Oxford es una banda que viene de lo independiente y sabíamos que la grabación del disco -que fue grabado en dos meses- tenía que ser lo más ordenada posible. Pero como era de esperar, se nos fue de las manos el tiempo y se metieron cosas en el disco a último momento. Se grabó en verano: mucho calor y cerveza, eso sí.
¿Qué te parece la actualidad del rock rioplatense?
Es difícil poner todo en la misma bolsa. El nivel del rock uruguayo a mejorado muchísimo en los últimos años y la cantidad y calidad de las bandas están a un nivel demasiado alto para la poca demanda que tenemos acá.
En argentina creo que las bandas hace tiempo que tienen un nivel alto como el que hay ahora en Montevideo, pero tienen más trabas con el tema de los lugares para tocar y todo el lío post Cromañón.
Al traer sonidos de la década pasada, ¿se sienten pioneros del retro rock 90’s?
Bueno, pioneros no creo, pero sí en Montevideo. Junto con un par de bandas fuimos los primeros en volver a estos sonidos de guitarra y la puesta en escena también, no pioneros, pero sí de la primera generación.
¿Para los recitales preparan un vestuario ajeno a lo que suelen usar? ¿En qué medida les preocupa la imagen?
Sí, a veces nos gusta ponerle un nombre especial al show y nos manejamos con el nombre respecto a la estética.
¿Qué tipo de público los sigue en Buenos Aires?
No sabría decirte qué tipo. Sí tenemos un publico real, pero creo que es gente que le gusta este tipo de tocada de rock con algo de pop y garage y que presta bastante atención a la parte visual. Igual, lo que nos interesa es que formen parte del Club de Oxford, como le decimos nosotros, y por lo menos nos vean una vez para seguirnos viendo después o de lo contrario no volver a vernos nunca más.
OxfordClub
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