Robertita Superstar_Entrevista por Anita Catania / Texto por A. C. y Conga mag

Súper Personal


“No egresé de ninguna escuela ni facultad artística.
Soy arquitecta y todavía no sé si eso me parece un bodrio o me divierte. Soy feliz cuando escribo y dibujo en mi blog treintañera. Soy feliz también cuando escribo y dibujo la novela ilustrada que estoy preparando.
Soy feliz cuando escribo y dibujo. PUNTO.
No pido demasiado de la vida, sólo que haya más monedas para viajar en bondi, y poder vivir del arte”.

Robertita Superstar


Atrapados por las historias cotidianas auto referenciales que sube a treintañera, su blog con ilustraciones, y por el hilo de la novela digital Albertina y Rolando, salimos a buscar a esta chica de 32 trazos oriunda del barrio de Floresta, que luce como las jóvenes de sus dibujos, habla como escribe, en un ritmo de deliciosa y calmada intensidad; se presenta como una ilustradora, una arquitecta, que relata aunque no se define como escritora; y nos confiesa que jamás imaginó el impacto que esos posts sueltos podían llegar a tener en los que hoy son superfans de Robertita.


- Contános sobre tu formación profesional

Hice el secundario en Villa de Parque, en un colegio de monjas, muy tradicional. Era buena alumna, en la primaria iba a la bandera y todo, pero en realidad nunca supe bien para qué servían todas esas cuestiones. Desde chica era un poco hincha pelota y caprichosa y por ahí cuestionaba algunas reglas y en general siempre me sentí medio sapo de otro pozo. Un poco movida por el mandato familiar de estudiar en la universidad – y que fuese una carrera tradicional y respetada – y otro tanto por mi afán de búsqueda universal de la verdad, empecé a estudiar Matemática en la UBA. Hice el CBC y no terminé 1° año y me cambié a Arquitectura. La carrera no me deslumbró, sólo me gustaban diseño, morfología, urbanismo y la teoría e historia de la arquitectura.

Pero hoy en día el ejercicio profesional del arquitecto se asemeja al de un maestro mayor de obras, no como los de antes (mucho más nutridos y relacionados con el arte).

No aguantaba la condición de relación de dependencia y el tener que cumplir un horario. Toleraba viajar con maqueta y láminas, apretujada en el 45, sólo porque sabía que ya había pasado lo peor: ¡el día laboral!

Hace dos años que trabajo de modo independiente, lo cual tampoco es una decisión sencilla, pero es lo que más me cierra y disfruto ya que puedo escribir e ilustrar. Con un grupo de compañeros estamos armando un estudio propio: este es el proyecto que me encuentra en este momento dentro de la arquitectura, ya que en algún punto todavía siento que tengo que transar con el sistema del cual me quejo eternamente (risas).

- Entonces, ¿cómo surge tu vocación por la ilustración?

Desde chica no me costaba dibujar, tenía facilidad, pero no lo asumía (o no  lo quería asumir) del todo. A los 12, una amiga me insistió para que me anotara con ella en dibujo: así empecé a tomar clases con Roxana, una profesora del barrio, con quien estuve hasta los 20. Dibujar me hace feliz, a veces me quedo toda la madrugada dibujando. En cierto punto llena ese vacío – aunque nunca del todo, porque ese vacío existencial que genera inquietudes y búsquedas nuevas todo el tiempo, siempre está presente – que me provoca la profesión. La frase “crecer en una empresa” me deprime (risas). Dibujar – así como escribir – surge como una necesidad de expresarme, de hablar, pero ni siquiera de comunicárselo a otro, sino más bien a modo de registro propio de situaciones. Así fue que empecé a subir mis dibujos al blog y a raíz de eso empecé a tener propuestas laborales para ilustrar. Hago colaboraciones freelance para revistas como Ohlalá, Gataflora, Susana e incluso realicé storyboards para comerciales. Además, estoy haciendo cuadernos con tapas ilustradas, que se pueden encargar vía mail, por ahora, y en breve seguro estarán en venta en locales.

El blog treintañera nació mientras se conjugaban todas las crisis en el cuaderno vital de Robertita: los inminentes treinta, el duelo post- graduación, la disconformidad profesional y la separación de una pareja de largo tiempo. Todo esto decantaría en la necesidad de expresarse por medio de la escritura, que había estado presente en ella desde los 7 años con su primer diario íntimo. Un compañero “hediondo y cara de buldog” del estudio para el que trabajaba, y al cual renunció luego de dos meses, fue el detonante, esa gotita que supera los límites del vaso existencial, y, aunque no lo sepamos, nos salva: le negaba el saludo, la hacía sufrir con la música intolerable que escuchaba y la maltrataba sistemáticamente. En esos momentos donde las horas son monotonía y la compañía se hace tortura, Robertita empezó a realizar una suerte de descarga (¡como si la terapia no fuese suficiente!) documentando en su cuaderno lo que pasaba día a día, incluyendo sus sensaciones y pensamientos – erráticos (“me doy vuelta como una media”), espontáneos, incoherentes (“quiero chequear los mails quiero dormir”), honestos, sin filtro (“estoy emouyon a lot) – siempre en tono realista, entre sobredosis de ánimos amargos y dulces y sobresaltos urbanos de tragedia y comicidad.

El blog surge a partir de esas anotaciones hechas en el trabajo, sentada en un Mc café o en el viaje en bondi al laburo: una Robertita sentada frente a la máquina escribiendo con intermitencias, interrumpida por sus pensamientos y disparates; Robertita gugleando, chateando con amigas online en largas charlas, producto del insomnio y del aburrimiento; Robertita teniendo diálogos entre serios y absurdos consigo misma, diciéndose y desdiciéndose; historias en taxis y en colectivos, en salas de espera y en confiterías; crónicas de parloteos ajenos y de programas de televisión en zapping frenético; impresiones de una ciudad caótica y saturada (“camino ochomil cuadras por el centro, odio el centro no odiaba el centro pero ahora odio el centro no puede haber tanto ruido pienso que tengo los oídos biónicos como la mujer biónica”) conversaciones con sus padres y miembros de la familia (sátira de clase media); sesiones de terapia (“hablo, mucho, todo junto sin parar, arranco diciendo “el lunes”, le narro hechos insignificantes pero cronológicamente, todo un esfuerzo de producción. Cuando le digo “bueno y hoy” triiiin, timbre. Uuuuu la puta madre digo”)
y salidas nocturnas, salidas con amigos; situaciones diarias y surrealistas por donde transcurre, en verdad y en virtud, la vida misma.

- ¿Cómo y cuándo tomaste conciencia del impacto del blog?

Pasó menos de un año de los primeros posts, en junio del 2006, al posteo regular a principios de 2007, con lo cual al retomar la actividad el blog cobró identidad propia: comencé a acompañar cada post – ya más ordenados y con cierta edición posterior – con mis ilustraciones. En ese momento aumentaron los comments. Fue así que empecé a generar lazos y pude ponerme en contacto con seguidores de Robertita, que me hacían llegar su buena onda. Está bueno cuando escriben también de otras ciudades, como Rosario, por ejemplo. Incluso, los primeros lectores eran de Tres Arroyos (¡un lugar hermosísimo!) y hoy son grandes amigos. No esperaba para nada que trascendiera de mi círculo de pocas personas, porque en realidad escribir – ya sea en el blog o en mi cuaderno – siempre fue algo que respondía a esa necesidad de registro propio. Al mismo tiempo, empecé a subir los capítulos de una novela que vengo escribiendo hace un tiempo – basada en un período de mi vida al cual se le suman situaciones de otros momentos – que por ahora no tiene nombre (por eso la llamo Albertina y Rolando), la cual estoy finalizando y esperemos pueda ser publicada en breve, ya que la recepción que tuvo dentro de los seguidores del blog fue muy positiva.

Robertita nos deleita con su estilo particular de dibujar, de escribir, y nos lleva a un mundo súper personal mediante el ritmo vertiginoso de sus historias: unas que hablan, unas que juegan y unas que vuelan a la velocidad de un tren bala loco de atar. Dibupalabras sonoras y musicales que remiten a situaciones e imágenes dignas de un guión alienado a lo Woody Allen, que no es más que la radiografía de un día común en la vida de Robertita, Albertina y Rolando, unos jóvenes tan célebres, tan anónimos, como cualquiera de nosotros.


http://treintanera.blogspot.com

http://robertitasuperstar.blogspot.com

http://myspace.com/robertitasuperstar

7 comentarios por mucho »

  1. 1

    carolain escribió,

    Genia total, robertita!

  2. 2

    Clau escribió,

    Un encanto de artista! llena de vida, color y locura cotidiana!!!

  3. 3

    Dulci escribió,

    Qué linda entrevista!

  4. 4

    erii escribió,

    roberr sos una idola!ahora q tngo mi robertita(asi le llamo a mi libretita)soy mas feliz ,tu blog es gnial,me alegra leerlo

    besooo genia!

  5. 5

    Nadia escribió,

    Especial!
    Acabo de descubrirte Robertita… muy copada!! me encaaaantan tus dibujos.
    EXITOSS
    Polaquita.

  6. 6

    robertour escribió,

    gracias voy a saludar en el atrio y voy a repartir barbijos
    chau pineloss

  7. 7

    ambar escribió,

    IDOLA
    rober segui asi


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