Isla de los Estados (IDLE), al este de Tierra del Fuego, es la porción de suelo artístico que habitan Lucía Gasparini (aquí Loló, voz), Flavio Etcheto (Flavius E, ingeniería y programación), Mariana Moujau (teclados) y Gisela Faure (VJ Gi, visuales), en medio de un océano de elegantes canciones electro-pop, ambient-techno y dub. La sofisticada y cristalina voz de la también miembro de Altocamet, haciendo honor a lo gélido pero al mismo tiempo cálido que hay detrás del nombre de la tierra fueguina, se combina con las intrincadas bases de sonido del ex Resonantes Flavius E. Canciones acompañadas de imágenes oníricas como caricias de frío-calor al cerebro que pican las aguas de los sentidos. En esta charla, Loló nos lleva por un tour que comienza en Mar del Plata, sigue de paseo inmoral por el mundo junto a Gustavo Cerati, recorriendo pistas de baile con DJ Zuker, hasta cruzar las latitudes del sur para naufragar en Isla de los Estados, esa inhóspita y fría tierra en los confines del mundo donde sentar raíces sonoras plácidamente.
Contános acerca de tus comienzos junto a la formación Altocamet
Mi incorporación en Altocamet se dio en el 2001, cuando estaban mezclando el Ep Manzana de Metal. Conocí a los chicos ese verano en Mar del Plata y me invitaron a cantar en un tema. Nos hicimos tan amigos que después me sumé a los shows en vivo y ya me quedé. Años más tarde grabamos Mitad del Viento donde ya participé del disco como una integrante más. Si bien ya cantaba en otros lugares, Altocamet me dio esa primera experiencia de pertenencia a una banda y de identificación musical.
¿Cómo se gestó el proyecto Isla de los Estados (IDLE)?
Después de cantar con Cerati me dieron ganas de hacer mis propias canciones, cosa que nunca había hecho, y Flavio me ayudó en ese proceso. Nos conocimos en la gira y la idea de tener una banda ya había surgido en uno de esos viajes. Empezamos a buscar juntos y a experimentar en la composición, fueron un par de años de búsqueda y paciencia hasta llegar al lanzamiento de Latitud (primer disco de IDLE).
¿Cómo es la dinámica de trabajo y colaboración artística entre Flavio y vos?
Con Flavio vivimos muy cerca y eso hace que el encuentro sea fácil y frecuente. Compartimos todos los procesos, composición, grabación, producción, mezcla. Puede que él tenga una base y yo agregue una melodía, o que partamos de cero los dos, buscando ritmos, improvisando con la voz. Hay letras de cada uno y otras que hacemos juntos completándonos. Funcionamos bien en ese sentido, no es algo rígido. Y hablamos mucho, vamos buscando estar de acuerdo de para dónde queremos ir y las cosas que nos gustaría hacer.
¿Cómo describirías tu experiencia, desde lo artístico y personal, de haber trabajado con artistas hombres como Cerati, Zuker y ahora Flavio?
Son experiencias bien distintas y muy intensas ¡Son 3 leoninos! Trabajar con Gustavo fue muy trascendente para mí. Me dio experiencia y me dio confianza para buscar hacer un camino con la música. Conocí el estar dentro de una estructura profesional, lo cual genera cierta exigencia. Pero a la vez fue como cumplir un deseo de adolescente, cantar al lado de tu ídolo, viajar por el mundo, y que te paguen por eso, fue importante para mí a todo nivel.
Luego con Zuker fue aprender el disfrute. Un lugar donde podía ser bastante irresponsable y jugar todo el tiempo. Javier es muy generoso y eso te deja crecer. Fue muy bueno para mi “parada” en el escenario, era todo muy físico. Mientras buscaba hacer mi música, Zuker XP me mantuvo viva y fue un lugar de catarsis total.
Con Flavio digamos que logré el trabajo más profundo y personal. En él encontré esa confianza para sacar toda mi parte más insegura y transformarla en algo creativo. Él me da cierta disciplina que me cuesta lograr sola. Vamos construyendo juntos, es un amigo, un compañero y un socio, y surgen cosas nuevas todo el tiempo.
¿Qué inspiraciones tenés desde lo musical, ideológico y estético y cómo se ponen en juego en tus proyectos musicales?
La inspiración puede salir de cualquier lado supongo, de un hecho artístico a algo cotidiano. Me influyen sobre todo mis estados emocionales y lo que me pasa en las relaciones con otras personas. Escucho música de distintos géneros, artistas clásicos y cosas nuevas. A veces soy bastante idealista en cómo quiero que se lleven a cabo las cosas y me desilusiono fácilmente, pero creo que eso medio romántico también me inspira y me mantiene optimista, es un juego raro.
¿Qué puntos de encuentro y qué diferencias hay entre Loló en Altocamet y Loló en IDLE?
El punto de encuentro es que soy la misma persona (risas). En Altocamet aporto matices, un color más y no me hago cargo mucho de nada, al cantar menos puedo bailar más y eso me gusta, es otra faceta. Pero IDLE me genera otro entusiasmo, es mi proyecto, estoy al frente. No hay nada como cantar tus propias letras y cada paso lo siento como un logro personal.
¿Cómo describirías el ambiente o atmósfera que intentan recrear en los shows con la puesta en escena, visuales e iluminación en sintonía con los arreglos de sonido?
Nos parece que está bueno poder ofrecer algo rico visualmente, es un estímulo más que contribuye a percibir mejor la música. Es una forma más de expresión, que por lo general la dejamos en manos de Vj Gi que hace las visuales especialmente para cada tema.
¿Cómo se dieron las colaboracioes en Latitud y qué recepción tuvo el álbum y sus respectivos shows que realizaron el año pasado?
Los remixes fueron hechos por amigos (Ismael Pinkler, Canu y Sr. Replicante) con los que tenemos afinidad en lo musical y se dio naturalmente. Siento que hubo una buena recepción del álbum, que todavía se está conociendo, y que los shows en vivo plasmaron una energía más intensa que el disco, que fue creciendo en cada presentación.
¿Cómo se consumó el video de Casi lo Entiendo? ¿Colaboraste en el guión, en la elección del vestuario o en el arte?
Yo conocía a Eleonora Margiotta, la directora, de trabajar en publicidad y como fotógrafa. Se acercó porque la inspiraba la banda, quería hacer su primer video. Para eso nos juntamos varias veces a intercambiar ideas hasta tener un imaginario de lo que queríamos mostrar, las dos queríamos que fuese como un sueño, que haya un búho y origami. Luego ella lo desarrolló y trabajaba con tal entusiasmo que me inspiró mucha confianza. Para el vestuario se sumó Luciana Marti, que además de ser buenísima en lo que hace somos muy amigas, o sea que conoce mejor que nadie lo que me gusta. El arte es obra de Eleonora, me sorprendí como pudo poner todo lo que tenía en su cabeza, una genia.
Se ha catalogado a IDLE dentro del llamado post-pop ¿Qué entendés por esto? ¿Qué estilos musicales les sientan más cómodos a la hora de definirse?
No sé si hay un estilo que nos sienta cómodo, porque no es cómodo definirse. Sí estamos enfocados en la canción y usamos los recursos que tenemos para buscarla. Lo del post pop tiene que ver simplemente con la ilusión de pensar que el pop puede evolucionar, que puede haber algo después.
http://www.myspace.com/isladelosestados